lunes, 16 de noviembre de 2015

INDIGNANTE: CERCA DE 100 NIÑOS INTOXICADOS EN UN COLEGIO DE QUIBDÓ


Cerca de 100 niños intoxicados en el colegio María Auxiliadora de Quibdó-Chocó, varios testigos afirman que a los estudiantes les brindaban comidas en mal estado.
Es indignante esta situación pues los niños deberían crecer y alimentarse sanamente y ni la Institución ni el gobierno deberían ser cooperadores para que unos niños inocentes sean cuidados de esta manera y no se les brinde la alimentación que ellos necesitan.
En primer lugar, los niños son el futuro de un mejor mañana, ellos deberían obtener siempre una buena alimentación en sus escuelas y recibir la mejor atención posible. Los niños tienen derecho a vivir en un contexto seguro y protegido; la buena alimentación es una de las claves en el crecimiento de cualquier niño. No sólo es vital para su desarrollo físico, sino que también fortalece su enriquecimiento personal a través de los valores. Por ese motivo, el derecho a la alimentación también es uno que recoge la Declaración de los Derechos del Niño, que se estableció el 20 de Noviembre de 1959, para defender las necesidades básicas de todos los niños; la buena alimentación es una de las claves en el crecimiento de cualquier niño, por esto no debe ser vulnerado este derecho.

Esta situación se viene dando desde años  anteriores en diferentes colegios del país como por ejemplo la Guajira, Magdalena, Arauca y Cesar; y no es justificable que tengan esa crueldad con unos niños que desde pequeños buscan formarse para tener mejores oportunidades en un futuro.
Por otro lado, este problema les puede traer grandes consecuencias físicas a los niños, pues han estado consumiendo comida dañada y nadie sabe cuanto tiempo llevan consumiéndolas.
Es importante que los padres de familia visiten con frecuencia las Instituciones de sus hijos y asegurarse de que los niños están recibiendo un buen cuidado y  una buena alimentación. También el personero y el resto del personal directivo de las Instituciones, debería estar al pendiente de esta situación.
En conclusión yo  puedo decir que esta situación  que se viene dando no solo en la Institución María Auxiliadora sino también en muchas otras del país, debería ser suspendida.

Profesores si están al tanto de lo que está sucediendo en la Institución, no permita que esos alimentos sean consumidos por los niños; coordinadores estén al pendiente y asegúrense de que la comida que les manda el gobierno esté en buen estado para poder ser consumida por los niños; y gobierno bríndenle una mejor alimentación a los niños, ellos son los que representarán al país en un futuro.